Cuando pensamos en arquitectura, se nos vienen a la cabeza edificios de tipo residencial, industrial, cultural, pero rara vez pensamos en edificaciones deportivas, a pesar de que el deporte es un aspecto clave de la humanidad, que ha estado presente desde hace mucho tiempo. Es por ello, que he decidido enfocar la práctica planteada a través ámbito deportivo. A continuación, recorreremos la historia describiendo y analizando los edificios deportivos más importantes y emblemáticos de cada etapa.
Antigua Grecia
Es prácticamente la primera etapa histórica que comienza a edificar edificios con finalidad deportiva, un claro ejemplo es el Estadio de Olimpia, ubicado en Atenas. Los materiales que se emplearon para construirlo no son nada fuera de lo esperado, se empleó madera, piedra caliza, y tierra compactada principalmente, es decir, los materiales propios de aquellos tiempos. A nivel arquitectónico, lo que más me llama la atención de esta obra, es como se disponen las gradas, con un equilibrio adecuado entre inclinación y visibilidad al lugar clave del estadio, donde se llevaba a cabo el espectáculo, en el centro del estadio. Además, la colocación de ciertos pasillos cada cierto número de gradas refleja la comprensión sobre la distribución y movilidad de las personas en estos espacios. El espacio central, similar a una pista de atletismo actual, estaba destinado a competiciones como carreras a píe, carro o caballo, o determinadas luchas propias de la época. Es interesante como la estructura de los lugares destinados a las carreras se ha mantenido prácticamente igual a su origen con el paso de los años.

Otro espacio de la Antigua Grecia que me gustaría destacar es la Palestra, un gimnasio para entrenar a los guerreros griegos. Me ha sorprendido mucho el contraste con los gimnasios actuales, repletos de maquinarias, mancuernas, etcétera, en comparación con este, que dispone de una gran superficie vacía con unas pequeñas salas al fondo que podrían haber sido utilizadas como vestuarios. El motivo de esta gran superficie es que era el lugar donde los jóvenes y atletas griegos practicaban disciplinas fundamentales en aquella época, las cuales requerían de grandes espacios abiertos, como la lucha, la carrera y el lanzamiento de disco o jabalina, preparando con estas a sus ciudadanos para la guerra.

Antigua Roma
Los romanos desarrollaron estructuras monumentales más llamativas que los griegos a nivel deportivo, pero en cuanto a la distribución de los espectadores, tomaron prácticamente el mismo sistema que los griegos, rodeando el espectáculo de gradas. Una de las edificaciones de uso deportivo más importantes a nivel histórico y cultural es el Coliseo Romano, con capacidad para más de 50.000 espectadores, cuyo objetivo principal estaba destinado principalmente a combates de gladiadores, a parte de otros espectáculos. En cuanto a los materiales de construcción, aparece el hormigón para la base de los cimientos y la estructura interna, piedra caliza para el exterior y las columnas o pilares, madera para el suelo y la maquinaria, y otros materiales decorativos o complementarios como arena y hierro. Tanto los materiales ligeros como los pesados fueron utilizados estratégicamente para garantizar la estabilidad de la estructura, lo que refleja un avance arquitectónico a nivel histórico. A diferencia del Estadio de Olimpia, el coliseo Romano posee una estructura exterior apreciable. Al observarla, destaca el reiterado empleo de arcos de medio punto y bóvedas para garantizar accesos al interior. Por otro lado, el uso de los pilares y columnas de ordenes dórico, jónico y corintio muestran toda la cultura griega y sus ordenes clásicos que antecede a los romanos.



Edad Media
Desafortunadamente, durante esta época, la actividad deportiva en Europa disminuyó considerablemente, y con ello la edificación de edificios de carácter deportivo. Sin embargo, aunque la arquitectura medieval no diseñó espacios exclusivamente para deportes, muchos elementos arquitectónicos, entre ellos castillos, e incluso plazas, patios y hasta puentes, proporcionaron escenarios donde las actividades físicas y deportivas se integraban en la vida de las personas.
Por ejemplo, los castillos medievales, además de ser fortalezas defensivas, incluían espacios para entrenamientos físicos que se asemejaban a prácticas deportivas. En los patios interiores de los castillos, los caballeros practicaban batallas entre ellos. Estas batallas requerían espacios arquitectónicos diseñados para ubicar a los espectadores y garantizar la seguridad, como gradas o zonas delimitadas para los caballos y los combatientes. Esta estructura de las zonas de entrenamiento continua manteniendo la estructura planteada por los griegos y emplea reiteradamente los múltiples arcos de medio punto para el acceso diseñados por los romanos. Aunque la estructura sea muy similar a las anteriores épocas, uno de los avances más importantes que se llevan a cabo durante la Edad Media, fue la implementación de elementos arquitectónicos como medidas de seguridad y protección por parte del campo de entrenamiento o batalla hacia otros guerreros fuera de esta o el público.


El evento que pone fin a la Edad Media, el descubrimiento de América, supone una globalización e intercambio cultural inmensos, que traerán una nueva y amplia variedad de deportes a Europa, que aunque no reciban mucha atención entre las etapas de la Edad Moderna, serán los elementos clave del desarrollo de la arquitectura deportiva contemporánea.
Siglo XIX
La arquitectura deportiva a partir del siglo XIX experimentó un gran cambio, principalmente por estar impulsada por la Revolución Industrial, el crecimiento urbano, y el surgimiento del deporte moderno como una actividad normalizada y reglamentada. Durante este periodo, se comenzaron a construir estructuras diseñadas únicamente para desarrollar competiciones deportiva con materiales modernos como el hierro fundido, acero, hormigón, ladrillo y vidrio.
El Goodison Park, inaugurado en 1892 en Liverpool, Inglaterra, fue uno de los primeros estadios específicamente diseñados para fútbol con gradas permanentes para los espectadores. Del mismo modo, las piscinas cubiertas también aparecieron en el siglo XIX, la St. George’s Baths en Londres, inaugurada en 1842, es uno de los primeros ejemplos de instalaciones deportivas cubiertas. Por otro lado, los gimnasios y pabellones comenzaron a popularizarse en Europa.
Goodison Park en su inauguración y en la actualidad

Es interesante como estos primeros espacios sentaron las bases de la arquitectura de interiores dedicada al deporte, y como lo que la arquitectura deportiva del siglo XIX muestra la transición del deporte desde una actividad local e informal hacia algo organizado con una infraestructura diseñada para su desarrollo, gracias a los avances tecnológicos y las transformaciones sociales de la época.
Siglo XX
Este siglo fue testigo de un auge en la construcción de instalaciones deportivas, impulsada sobre todo por la popularidad de los Juegos Olímpicos y campeonatos mundiales de fútbol. Esta época empleo técnicas constructivas y materiales más modernos para la edificación de este tipo de edificios, como el hormigón, acero, vidrios, plásticos, aluminio, e incluso materiales sintéticos.
A decir verdad, lo más sorprendente a nivel arquitectónico de esta época es como el crecimiento de la población y la popularidad de los deportes influye en el desarrollo de la arquitectura deportiva, por ejemplo, al edificar estadios con cada vez más y más gradas, para albergar a un número de espectadores cada vez mayor. Un ejemplo español de esto es el Camp Nou, en Barcelona, con capacidad para más de cien mil personas. Por otro lado, las fachadas de los estadios y pabellones comienzan a desarrollarse durante el siglo XX como parte emblemática de su interior y símbolo de equipos y deportes, de forma que se van decorando y personalizando cada vez más a partir de este siglo.
Camp Nou, Barcelona

Siglo XXI
Por último, la arquitectura deportiva contemporánea se caracteriza mayoritariamente por estructuras que presentan diseños innovadores y sostenibles. A parte de esto, se ha dado mucha importancia a la forma en la que este tipo de estructuras se acopla al urbanismo en las ciudades, lo que refleja el cambio sociocultural en la percepción del ocio y la forma de las zonas residenciales. Otro cambio o innovación significativa de el siglo XXI en cuanto a la arquitectura deportiva, ha sido la búsqueda de la multifuncionalidad de las estructuras, lo que incluye a las edificaciones de deportes, siendo así que muchas están diseñadas para desarrollar más de uno, y servir también como zonas de espectáculos de cualquier clase, o actividades muy diversas aprovechando la gran cantidad de gente que pueden albergar.
En cuanto a los materiales no hay tantas innovaciones como antes, se sigue empleando el hormigón, el acero, el vidrio y el plástico para las edificaciones de tipo deportivo, la única innovación en este campo el empleo en algunas ocasiones de materiales sostenibles.
El Estadio Nacional de Pekín, conocido como el «Nido de Pájaro», construido para los Juegos Olímpicos de 2008, refleja la idea de multifuncionalidad que destacábamos anteriormente, lugar en el que se desarrollaron deportes como atletismo o fútbol, entre muchos más.
Estadio Nacional de Pekín, China

Bibliografía
https://estudyando.com/olimpia-en-la-antigua-grecia-historia-y-significado
https://coliseoromano.net/arquitectura/
https://educahistoria.com/la-vida-y-la-organizacion-de-un-castillo-medieval
https://www.archdaily.mx/mx/623348/en-detalle-estructuras-a-gran-escala-estadios